Dolor menstrual: qué es normal, qué ayuda y cuándo preocuparse
Por qué duele la regla, en qué se diferencian la dismenorrea primaria y la secundaria, cómo aliviar los cólicos y qué señales indican que debes consultar.
5 min de lecturaActualizado el 22 de octubre de 2026
El dolor menstrual es tan frecuente que muchas personas crecen creyendo que no queda más remedio que apretar los dientes y aguantar. Más de la mitad de las personas que menstrúan sienten algo de dolor durante uno o dos días cada mes. Suele ser llevadero, pero un dolor que no te deja hacer tu vida no es algo que tengas que aceptar. Te contamos qué causa el dolor menstrual, qué ayuda de verdad y qué señales indican que ha llegado el momento de consultar.
¿Por qué duele la regla?
Durante la regla, el revestimiento del útero (el endometrio) libera unas sustancias llamadas prostaglandinas, que hacen que el músculo uterino se contraiga para ayudar a expulsarlo. Cuanto más altos son los niveles de prostaglandinas, más fuertes son las contracciones y más puede doler. Las contracciones intensas también pueden reducir brevemente el flujo de sangre al músculo del útero, lo que aumenta el dolor. Además, las prostaglandinas pueden provocar náuseas, heces blandas, dolor de cabeza o sensación de mareo. El dolor suele notarse como un cólico o una molestia sorda en la parte baja del vientre, que puede extenderse a la zona lumbar y a los muslos.
Dismenorrea primaria y secundaria
El término médico para la menstruación dolorosa es dismenorrea, y se distinguen dos tipos:
- La dismenorrea primaria es el dolor menstrual común, que no se debe a ninguna otra afección. Suele aparecer en el primer o el segundo año tras la primera regla, empieza justo antes del sangrado o al comenzar este y dura de 1 a 3 días, aproximadamente. A menudo mejora con la edad.
- La dismenorrea secundaria se debe a una afección de los órganos reproductores, como la endometriosis, la adenomiosis o los miomas. El dolor puede empezar antes en el ciclo, durar más que el sangrado, empeorar con el tiempo o aparecer más adelante en la vida, tras años de reglas menos dolorosas.
Qué ayuda a aliviar el dolor menstrual
El dolor menstrual común suele responder bien a medidas sencillas, y a menudo lo que mejor funciona es combinar varias.
- Calor: una almohadilla térmica o una bolsa de agua caliente sobre el vientre o la zona lumbar, o un baño caliente, ayudan a relajar los músculos. Algunas investigaciones sugieren que el calor puede ser casi tan eficaz como los analgésicos sin receta.
- Movimiento suave: caminar, nadar, hacer estiramientos o yoga puede aliviar los cólicos, y hacer ejercicio con regularidad a lo largo del mes puede reducir el dolor con el tiempo.
- Analgésicos antiinflamatorios: los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como el ibuprofeno o el naproxeno, reducen la producción de prostaglandinas y suelen funcionar mejor si se toman a la primera señal de dolor. Sigue siempre las instrucciones del envase y pregunta en la farmacia si son adecuados para ti, sobre todo si tienes asma o problemas de estómago o de riñón, si estás embarazada o si tomas otros medicamentos. Si no lo son, en la farmacia pueden recomendarte alternativas como el paracetamol (acetaminofén).
- TENS: a algunas personas les alivia usar un aparato de TENS (estimulación nerviosa eléctrica transcutánea), un pequeño dispositivo que envía impulsos eléctricos suaves a través de unos electrodos adhesivos colocados sobre la piel.
- Descanso y bienestar: un masaje suave en la parte baja del vientre, las técnicas de relajación y dormir lo suficiente también pueden ayudar.
Si tu dolor es predecible, usa el registro de tu ciclo para ver venir la regla y ten a mano calor y analgésicos. Empezar el tratamiento en cuanto aparecen los cólicos suele funcionar mejor que esperar a que el dolor sea intenso.
Opciones hormonales y médicas
Si el autocuidado y los analgésicos sin receta no son suficientes, habla con tu médico. Los anticonceptivos hormonales, como la píldora combinada, el parche o el anillo vaginal, el DIU hormonal, el implante o la inyección, pueden hacer que las reglas sean más ligeras y menos dolorosas, y algunas opciones pueden incluso suprimirlas por completo. Tu médico puede ayudarte a valorar los beneficios y los efectos secundarios y a encontrar la opción que mejor se adapte a ti. Si el dolor se debe a otra afección, el tratamiento dependerá de la causa.
Cuándo el dolor menstrual no es normal
El dolor menstrual es frecuente, pero algunas señales sugieren que podría tener otra causa y que merece una valoración adecuada:
- Dolor que no se alivia con tus analgésicos habituales
- Dolor que te obliga a faltar a clase, al trabajo o a tus actividades
- Dolor durante o después de las relaciones sexuales
- Dolor al defecar o al orinar, sobre todo durante la regla
- Dolor que empeora con el tiempo
- Reglas muy abundantes, sangrado entre reglas o dolor pélvico fuera de la regla
- Dificultad para conseguir un embarazo
Afecciones que pueden causar reglas dolorosas
Varias afecciones pueden causar dismenorrea secundaria. Entre las más frecuentes están:
- Endometriosis: un tejido similar al revestimiento del útero crece fuera de él, por ejemplo en los ovarios o en la membrana que recubre la pelvis. Afecta aproximadamente a 1 de cada 10 mujeres y niñas en edad reproductiva y su diagnóstico puede tardar años, así que es importante hablar de tu dolor.
- Adenomiosis: un tejido similar al endometrio crece dentro de la pared muscular del útero, lo que puede provocar reglas abundantes y dolorosas.
- Miomas: tumores benignos (no cancerosos) que se forman en el útero o a su alrededor. Muchos no causan síntomas, pero algunos provocan reglas abundantes o dolorosas, o una sensación de presión.
Consulta al médico si tu dolor menstrual es intenso, no mejora con tus analgésicos habituales, afecta a tu vida diaria o se acompaña de alguna de las señales anteriores. Busca atención médica urgente si tienes un dolor pélvico repentino e intenso, dolor con fiebre o con un flujo inusual, o dolor cuando existe la posibilidad de que estés embarazada.
Este artículo es solo informativo y no sustituye el consejo de un profesional de la salud.
Sigue tu ciclo gratis
Predicciones, síntomas y análisis en un calendario bonito y privado.
Empezar